REALIZADORES LOCALES FICMA17

Muestra de Cortos Locales y Regionales: El Jardín de las Cosas Perdidas FICMA17

La Muestra de Cortos Locales y Regionales El Jardín de las Cosas Perdidas es una exhibición audiovisual que reúne las voces, relatos y búsquedas estéticas del cine producido en Manizales y el Eje Cafetero. La propuesta curatorial plantea un recorrido por diversas expresiones cinematográficas —que van desde el documental y la ficción hasta el videoarte, la animación y el lenguaje experimental— para abordar temáticas ligadas a la memoria, la transformación, la pérdida, el cuidado y las distintas formas de resistencia.

La muestra cuenta con una duración total de 157 minutos de proyección repartidos en siete bloques temáticos, además de espacios de diálogo al finalizar cada segmento, moderados por el equipo de programación e integrantes del Consejo de Cine de Caldas.

Estructura y Contenido de los Bloques

1. AL ROCE DE LAS RAÍCES (1:00 p.m.)

Al roce de las raíces es un espacio para recordar y darle valor a nuestro patrimonio, pero también para pensar en cómo cambia lo que recordamos.
En Quejetas recorremos espacios del centro de Manizales que, después del temblor, cambiaron. Algunas calles ya no son iguales y varios de esos lugares hacen parte de nuestra memoria. También aparece esa necesidad de mirar al otro, de encontrarnos con personas que cuestionan, critican y que no siempre están cómodas con lo que está establecido. Ese roce entre generaciones también está en VÁCARES VS KIPLING, donde aparece la relación entre un padre y un hijo y esa necesidad de encontrar un camino propio, sin tener que repetir necesariamente los pasos de quienes estuvieron antes.

En la conspiración guarapera nos encontramos con el humor. El guarapo aparece como un punto de encuentro, pero también como una posibilidad de crear otras historias, otras formas de imaginar lo que viene de nuestra cultura.

Y en Documental Tita C aparece la memoria desde otro lugar. Se perdieron los archivos originales y la creadora decidió trabajar con lo que tenía: una habitación, un proyector y los medios que estaban a su alcance para volver a capturar ese recuerdo y conservarlo. La memoria también puede fracturarse, cambiar de forma y depender de los soportes que usamos para guardarla. Hoy muchas cosas están en una nube, pero esa nube también puede fallar. Entonces, ¿qué pasa con los objetos, los archivos físicos, las imágenes y los lugares que todavía usamos para conservar nuestra historia?

Este programa es también una invitación a preguntarnos qué queremos conservar, qué queremos transformar y cómo seguimos encontrándonos con lo que viene de antes.

2. Bajo la tierra, la memoria (2:00 p.m.)

Enfoque: Historias que hablan de aquello que muchas veces permanece oculto, pero que sigue afectando nuestras vidas.
En Sangre Invisible / La deuda pendiente aparece la pobreza menstrual, una realidad que todavía viven muchas mujeres y niñas y de la que pocas veces se habla. El documental recoge historias reales, voces expertas y experiencias comunitarias para acercarnos a esta problemática y a sus consecuencias en la educación, la salud y las oportunidades.
Junto a esta película se presenta ELIZA, una producción de Delirio Producciones. El teaser permite acercarnos al largometraje y a una historia sobre las mujeres, el cuidado y los sacrificios que muchas de ellas deben asumir durante la guerra.
Al final de la presentación se abre una conversación con el equipo de Delirio sobre el origen del proyecto, su proceso de creación y las historias que busca contar.

3. Lo que guarda la tierra (3:00 p.m.)

Enfoque: Este programa parte de una pregunta sencilla: ¿qué sabemos de lo que tenemos cerca?
En Tinta de la selva, sueños vivos de la jagua nos acercamos a saberes ligados al territorio, a la memoria y a la medicina. La obra nos permite conocer una realidad que está cerca, pero que muchas veces no reconocemos.
Después de conocer, aparece la necesidad de cuestionar. Sin Fraktura parte de ahí: de preguntarnos qué está pasando con aquello que conocemos y qué hacemos cuando está en riesgo. El agua, los ecosistemas y el territorio dejan de ser solamente algo que observamos y se convierten en algo por lo que también hay que discutir, defender y cuidar.
Y después aparece Chaika, que lleva esa discusión hacia adelante: ¿qué puede pasar si estos problemas continúan?, ¿qué futuro estamos construyendo? La obra plantea un territorio donde las promesas de progreso se encuentran con una crisis ambiental y social.
Así, el programa va de reconocer los saberes que existen, a cuestionar lo que los amenaza y finalmente a preguntarnos por las consecuencias y los futuros que podemos estar construyendo.

4. El hallazgo de lo que se marchita (4:00 p.m.)

Enfoque: Exploración sobre el término de los ciclos, las transformaciones y la percepción del cuerpo, los flujos del pensamiento y la narrativa fantástica.Este programa parte de una idea sencilla: para que algo nuevo crezca, también hay cosas que tienen que terminar.
Las plantas necesitan crecer y ser abonadas, pero también tienen ciclos: algunas cosas mueren para que otras puedan aparecer. La relación entre la vida y la muerte, entre lo que termina y lo que empieza.
En Últimos atardeceres, ese cambio aparece en el final de una relación. Cuando una relación termina, también termina una forma de ser y de mirarnos a nosotros mismos. Queda entonces la posibilidad de encontrar otro camino, aunque todavía no sepamos cuál es.
En Dismorfia el cuestionamiento pasa por el cuerpo. Por cómo lo vemos, cómo lo transformamos y por todas esas preguntas que podemos tener frente a nuestra propia imagen y a lo que creemos que debería ser nuestro cuerpo y las posibilidades que nos da el cine y la imaginación.
Con Pasajero #47 entramos en otro tipo de recorrido. Somos pasajeros más, acompañando a una persona que piensa, se distrae, recuerda, se disocia, observa y se hace preguntas mientras sigue con su cotidianidad. Aparecen también las miradas de los otros, los prejuicios, los juicios y todo lo que puede pasar dentro de una persona mientras aparentemente no pasa nada.
Y cerramos con Juan PorOcho La Peliculita, donde la fantasía vuelve a ocupar un lugar central. Un universo construido desde la imaginación que nos recuerda que también podemos mirar estos cambios, miedos y preguntas desde otros mundos.

5. Entre las grietas (5:00 p.m.)

Enfoque: M Este bloque de obras audiovisuales propone mirar desde dos lugares: desde quien habita la oscuridad o desde el lugar donde todo se ilumina.
Las obras de este programa proponen cambiar el punto de vista, mirar desde otra perspectiva y dejar espacio para la duda. No dar nada por hecho, suponer, contradecir y preguntarnos qué hay detrás de aquello que creemos conocer.
En Todo lo que pasará mañana aparecen las relaciones, el deseo, los vínculos y aquello que puede cambiar cuando una experiencia compartida empieza a fracturarse.
En Prototipo, la pregunta se lleva hacia los límites de la realidad, el amor y la muerte, y hacia lo que estamos dispuestos a aceptar cuando ya no sabemos con certeza qué es real.
En el amante y Piel sin refugio genera preguntas sobre el amor, la sexualidad, el juego de roles y las formas en que construimos una conexión con otra persona. ¿Qué entendemos por deseo?, ¿qué es el consentimiento?, ¿dónde empieza la dominación y la sumisión?, ¿qué lugar tienen el dolor y el placer?
En este programa también se interesa por lo que creemos que debe ser una relación emocional, una experiencia sexual o una forma de vincularnos. Las grietas aparecen precisamente cuando esas ideas empiezan a cuestionarse.

6. Las joyas del jardín (6:00 p.m.)

Enfoque: Las joyas del jardín reúne cuatro obras muy distintas que, de alguna manera, se encuentran en torno a la vida, la transformación corporal e interior, la memoria y nuestras formas de mirar lo que nos rodea.
Benditos los Viejos y La gallina saraviada parten de lo cotidiano y de la relación con la tierra, con aquello que recibimos y que intentamos cuidar o mantener. POSITIVO lleva esa transformación hacia la experiencia personal y hacia la posibilidad de descubrir algo distinto en medio de lo que parecía establecido.
Por otro lado, La Civilización de los Rectángulos cambia la mirada y nos propone observar lo que hacemos todos los días desde afuera, como si por un momento pudiéramos ver nuestra propia realidad con otros ojos.
Las obras se conectan justamente en eso: en la posibilidad de mirar de nuevo. Mirar la vida, los vínculos, lo que heredamos, lo que cambia y también aquello que normalmente damos por sentado.
Este programa también reúne realizadores con recorridos distintos. Hay artistas que llevan años explorando el cine, la fotografía, la música y otras disciplinas, y otros que están construyendo sus primeros caminos dentro del audiovisual. En Benditos los Viejos y POSITIVO encontramos procesos ligados a la creación independiente y a la experimentación; La gallina saraviada conecta una mirada cinematográfica con el territorio y las comunidades rurales; y La Civilización de los Rectángulos parte de una búsqueda más experimental para observar lo cotidiano desde otra perspectiva.
Y en ese sentido, estas obras, sus realizadores y realizadoras son también joyas: piezas que, desde lugares muy diferentes, pueden abrir una pregunta, producir asombro o hacer que veamos algo conocido de otra manera.

7. Las plantas dulces son salvajes (7:00 p.m.)

Enfoque: Las plantas dulces son salvajes nace pensando en estos tiempos hostiles en los que vivimos y en la urgencia de encontrar formas de seguir juntxs. La ternura, la juntanza, la rebeldía, buscar otros espacios, denunciar, cuidar, proteger las vidas que ya están, acompañarnos, empatizar y reconocer otras realidades también son formas de resistencia.
El nombre del programa viene de algo muy cotidiano: las plantas que usamos para cuidarnos. Esa misma planta puede aparecer cuando tenemos un malestar físico, pero también cuando estamos tristes, nerviosxs, cansada y necesitamos calmarnos.
La manzanilla, por ejemplo, está asociada tradicionalmente con el alivio de algunas molestias digestivas; el toronjil se ha usado tradicionalmente para momentos de nervios; y la hierbabuena también hace parte de muchas preparaciones caseras para endulzar el alma.
Son plantas que están cerca, dan calor y que pasan de una persona a otra y cuyos usos también se transmiten entre generaciones. Hay algo muy bonito en ese gesto de cuidar a alguien con algo sencillo, con una planta, con una infusión, con una receta que alguien nos enseñó.
Pero estas plantas tienen otra característica: muchas crecen solas. Aparecen en una matera, en una grieta, en un borde del camino o en un lugar donde no estaban previstas. Algunas veces las llamamos “malas hierbas”, como si fueran plantas que no deberían estar ahí. Pero siguen creciendo.
De ahí viene lo de plantas dulces y salvajes. Son plantas que pueden cuidar, acompañar y aliviar, pero que también crecen por su cuenta.
No necesitan que alguien les dé permiso para aparecer.
Y esa es también la relación con las obras que cierran esta muestra. CO-MADRES, La ternura como Lenguaje de Resistencia durante el conflicto y Crear en Red: Juntxs Somos Relato hablan, desde lugares diferentes, de cuidar, acompañar, crear comunidad, encontrar a otras y ocupar espacios que muchas veces no estaban pensados para ellas ni para nosotras.